En realidad no lo odio... ni odio el sitio donde estoy... ni a los clientes...
Pero esto es internet y yo he venido aquí a quejarme, así que empecemos!
He trabajado en varios puestos, pero la mayoría de ellos han sido de recepcionista de hotel/apartamentos. Algunos grandes y caros, otros pequeños, unos con todo incluido, otros con nada, algunos con británicos, otros con escandinavos, otros con españoles y otros variaditos, y tengo que decir que siempre me ha gustado, por que es un trabajo en el que ves a gente diferente y nunca te aburres, pero ha llegado el momento en el que creo que empiezo a odiarlo todo con gran rabia y asco.
Aún así, no puedo dejarlo ya que se cobra bien y me hace falta el dinero, pero sobre todo por que, ahora viene lo peor, estoy sustituyendo. Ni siquiera es mi trabajo normal, a pesar de que iba a cubrir una baja de maternidad y ya llevo 11 meses aquí... y así llego al punto en el que me he dicho que me gustaría desahogarme y he acabado abriendome un blog, ya que un canal de youtube me parecía demasiado arriesgado, aunque me hubiese gustado hacerlo y así que se notase más el asco y la bilis.
Aquí estamos, dispuesta a rajar lo máximo posible, y para muestra, un cliente que acaba de entrar:
Hoy me llega una familia de 5, que para empezar no deberían ni estar aquí ya que los apartamentos son para 4 personas, pero como tienen un niño pequeño hay que joderse y aceptar a 5. Total, que ese niño pequeño ya viene pegando gritos, y me hace subir la voz para explicar todo a sus padres, que tenían que darme sus pasaportes, pagar y todo eso. Les hago todo el papeleo y los mando para el apartamento rápidamente para quitarmelos de encima, y unas horas más tarde... me aparece el tío con que habían roto una lampara.
Vale, acabas de entrar hace como dos horas y ya rompes una lampara. Persiguiendo a una mariposa que se te había metido en el salón. Ajam.
Pero eso es no es peor, y es que algo que me revienta es que me traigan las cosas rotas a la recepción, y este señor lo hizo. Me trae la lampara rota. ¿Que hago yo con eso ahora? ¿Para que me la traes?
Joder, siento ser tan bruta, pero es que no entiendo como no dejan las cosas rotas, con las que nos podemos cortar incluso, en el maldito salón, y simplemente me lo dicen y punto.
Pues no me corto un pelo y se lo digo, que aquí no la puede dejar, que se la lleve al apartamento y yo le mando al servicio técnico para que se la lleve y le ponga otra... y ahí que se va el hombre con la lampara rota y los trocitos para arriba otra vez.
Ojalá fuese la última vez que hacen eso, pero no creo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario